Fantasmas.

Los fantasmas hambrientos es un concepto Budista, que hace referencia a seres que poseen un deseo insaciable de comer y tienen una garganta tan pequeña que no pueden tragar nada o les sucede que todo lo que comen, les sabe horrible y les quema sin importar lo delicioso que pueda parecer.

Yo no creo que se refiera nada mas a seres mitológicos o que viven en otro plano de existencia.

Creo ser un fantasma hambriento es un modo del ser o un estado de consciencia.

Vives como un fantasma hambriento cuando, de manera insaciable quieres consumir más o percibir más.

Es cuando quieres más experiencias, más eventos en tu vida, más cosas, más festivales de música, más cenas con los amigos, más entradas en instagram, por el sólo hecho de querer más, porque ya no puedes parar y porque tu cerebro ya es adicto a consumir.

Tal y como pasa hoy con tu smartphone, lo revisas más de tres veces al día buscando un shot nuevo de drogas de placer que tu cuerpo va a producir al abrir Whatsapp o Instagram.

O como cuando estás esperando el siguiente festival musical o el siguiente retiro espiritual si preguntarte ¿Cuál es el beneficio real de asistir y cuál es tu verdadera motivación para hacerlo?

Es muy fácil convertirse en un fantasma hambriento y vivir consumiendo en automático sintiendo un vacío adentro de ti y haciéndote wey hasta el asunto es MUY grave.

La solución es simple, pero no mágica, es sexy, pero no es cool y requiere esfuerzo de tu parte y no te hará millonario necesariamente, la solución es aprender a estar 100% presente dentro de ti misma y atento TODO lo que sucede adentro de ti.

Para saber discernir cuando estás viviendo con el hermoso ser humano que puedes ser y cuándo estás viviendo como un fantasma hambriento.

Gracias por leer.

XO XO Juan.

Problema.

Instagram, Facebook y casi cualquier red social hoy está llena (tal vez siempre lo estuvieron) de expertos que te venden la solución mágica para ser millonario, guapo y carismático.

Te venden la solución, su solución a través de webinars gratuitos y mastermind groups carísimos donde las herramientas reales y aplicables brillan por su ausencia o son escasas.

A la larga, esto nos afecta a quienes sí estamos ofreciendo herramientas y soluciones reales y afecta a quienes sí están buscando una manera de hacer ajustes profundos a su vida.

Pero los expertos, celebrities e influencers no son los únicos responsables.

No.

Nosotros, cada usuario de esas redes contribuye con este desastre cuando sólo usa tal o cual o red social para encontrar la solución que busca, porque entonces el algoritmo de la red social en cuestión te va a mostrar anuncios y opciones de quienes pagaron por estar ahí y pagaron para tener un altavoz grande, muy grande.

No estoy en contra de las redes sociales, pueden ser muy útiles, pero lo que encuentro muy nocivo es que como usuarios no vayamos más allá y no hagamos un esfuerzo por leer al autor o experto que no gusta en su blog o libro y esperemos que las redes sociales digieran todo por nosotros.

Si alguien más digiere o filtra la información por ti, ese “alguien más” está decidiendo por ti y no siempre esas decisiones van orientadas a tu bienestar integral y van más orientadas a enriquecer el bolsillo de alguien.

Así que te doy el doble de gracias por leer ésta entrada y mi blog en general.

XO XO Juan.

Wu Wei.

Tradicionalmente se traduce como el camino del no hacer.

Yo lo veo como el camino de la acción sin esfuerzo ansioso o el camino de la acción libre de ego o voluntad enferma.

Enferma de poder, desconfigurada por el dolor físico o emocional.

Se trata de acciones, diarias, libres de esfuerzo ansioso y libres de ego enfermo o voluntad enferma.

Son acciones conscientes, libres de tensión emocional o física.

Acciones que surgen de una mente en calma, que se expande, llena de quietud creativa y que fluye a través de cada uno de los actores de lo que llamamos vida.

Se trata de aprender a solo ser y actuar sin juzgar y sin buscar hacer daño, actuar para crear y florecer como un árbol o una flor, que no les importa si se ven cool o si tienen un iPhone x o un teléfono barato.

¿Qué tan en calma está tu mente hoy?

¿Cuánta tensión (física o emocional) hay en tus acciones diarias?

Gracias por leer.

Hasta mañana.

XO XO Juan.

Ritmo.

Cuando sigo el ritmo de los demás me siento abrumado, vacío y hasta irritable.

Cuando sigo mi propio ritmo me siento feliz, en calma y pleno, aunque a los ojos externos parezca que voy muy rápido o demasiado lento.

El secreto está en que nunca es un ritmo fijo y uniforme, es orgánico y se adapta a lo que quiero hacer en ese momento con mi tiempo.

Es normal que la mente subconsciente quiera seguir el ritmo de las personas a mi alrededor, sobre todo de quienes amo.

Es parte fundamental del mecanismo interno que nos permitió aprender a vivir  en comunidades simples, tribus, clanes, familias y la sociedad de hoy.

Pero no siempre es útil.

Habemos personas a quienes el silencio, la calma y convivencia con grupos de personas muy pequeños nos sientan muy bien.

Hay personas que florecen en el ruido, los constantes estímulos para el cerebro y grandes grupos de personas.

No se trata de juzgar cuál camino es mejor, porque eso no es importante, lo que es verdaderamente importante, crucial, diría yo, es identificar cuál de los dos tipos de persona eres y no perderlo de vista.

Así podrás darte lo que necesitas pare desarrollarte, estar en paz y cultivar mucha felicidad todos los días de tu vida.

Yo soy de los que necesitan silencio (interno sobre todo), calma y soledad para florecer y desarrollarse.

Gracias por leer, hasta mañana.

XO XO Juan.

27 días.

Día 2 de 27.

Hace dos días comencé un reto personal, se trata en esencia de cambiar mi mente para cambiar aspectos específicos de mi cuerpo.

Ajá, Juan pero eso no nos dice nada, lo sé. 

Por eso, voy explicar a detalle que estoy haciendo y porqué, aquí voy:

Primero, el propósito.

El propósito detrás de este reto es ganar mayor control de mi mente para modificar mi cuerpo físico de manera radical, quemando grasa y definiendo mis músculos. La meta es la misma que el propósito en este caso.

También se trata de tomar el asunto muy en serio, divirtiéndome mucho e inspirando a mi tribu a hacer cambios radicales en su vida.

Ahora, el porqué.

Porque en diciembre gano varios kilos por todos los antojitos que como, más la cena de navidad y este año quiero que sea diferente.

Además de que tengo un proyecto donde apareceré frente a la cámara y quiero verme más fuerte y más delgado que hoy, es 10% vanidad y 90% un compromiso.

Ahora viene el cómo.

Cuando mi trabajo aumenta y tengo varios proyectos con deadlines simultáneos o parecidos, usualmente fallo entre 1 y 3 días con mi entrenamiento y descuido mi dieta.

Eso hace que gane peso y que me sienta pesado y cansado.

Entonces, en esta ocasión estoy siendo más estricto, consciente y cuidadoso con mi dieta y entrenamiento.

La dieta:

6 días de comer mucha proteína, muchas verduras y frutas. Nada de pan, nada de bebidas endulzadas, nada de pastelitos.

Cuando digo mucha proteína en mi caso significa: 3 o 4 sobres de atún ahumado con jitomate y guacamole con 3 o 4 tostadas de maíz horneadas para cenar.

El entrenamiento:

Como estoy en medio de varios proyectos personales, familiares y profesionales reduje mi tiempo de entrenamiento para no tener espacio para pretextos.

Entreno 6 días a la semana entre 30 y 45 minutos diarios, divididos en dos sesiones.

Los ejercicios son simples.

27 series (divididas en 3 series de 9) por la mañana de:

  • 9 mountain climbers.
  • 1 push up.
  • 1 golpe con cada mano, mientras sostengo la posición de push up.

Al final de las 27 series hago 5 minutos de estiramientos con respiraciones largas y profundas.

En la noche repito la misma dosis.

Cada dos días, agrego 36 swings de pesas rusas de 9 kg y 11 kg, 18 swings por cada 1.

Sin pretextos, sin excusas, sin indulgencias.

Como si mi vida dependiera de ello. 🙂

Solamente trabajo duro, constancia, paciencia, metas claras, con estrategia y propósitos bien definidos.

Es común leer en la red a gurús y expertos que afirman haber logrado cosas maravillosas con sus vidas y nos cuentan historias muy llamativas, pero no nos dicen cómo lo hacen, ni siquiera en los cursos pagados.

La idea de hacer público este reto, es mostrarte todo el proceso cómo estoy abordando mi reto para materializarlo.

No hay atajos, no hay fórmulas mágicas, sólo hay una receta a seguir, con herramientas, estrategias, metas, propósito y un poco de disciplina.

Si quieres unirte al reto, publica una foto en tu historia de Instagram, etiquétame y usa el hashtag #felizsaludableyfuerte.

Mañana es el día 3 de 27.

Por cierto, son 27 días porque me gustan los números que suman 9 y que se dividen muy bien entre 3. Además, de que son los días que me quedaban antes de comenzar el proyecto donde apareceré frente a cámara.

Gracias por leer.

XO XO Juan.